lunes, 26 de noviembre de 2007
Un punto con alas
Despúes de un apasionante partido el depor se acabó llevando un empate con el que la afición se tiene que dar por satisfecha.El partido no empezó nada bien para el equipo herculino porque a los 25 minutos de la primera parte encajarian el primer gol.En la segunda parte el depor lo intentó de nuevo pero no se consiguieron claras oportunidades de gol. De nuevo el athletic armó una buena jugada en el interior del área deportivista y David Lopez marcó el segundo . A partir de ese momentó el depor se volcó arriba y riki recortó diferencias en una falta cercana al área. Finalmente cuando parecia que los tres puntos se quedaban en Bibao un centro de Guardado lo cabezea Taborda para mandarlo a la red en el minuto 89 de partido y establecia el 2-2 final.Hay que destacar que el depor estubó muchos minutos en la zona de descenso cuando el betis ganaba al levante.
martes, 6 de noviembre de 2007
LOPO NO ESTARÁ ANTE EL RÁCING
El defensa catalán no llegará a tiempo para el próximo compromiso liguero en Riazor.
Albert Lopo todavía no se ha recuperado del todo de su lumbociática. En el día de ayer participó junto al resto de sus compañeros en el entrenamiento dirigido por Miguel Ángel Lotina, supliendo a un Manuel Pablo ausente por motivos personales.
A pesar de esta aparente mejoría, las molestias siguen presentes en la espalda de Lopo. Los dolores siguen persistiendo y hoy se le practicarán nuevas pruebas para saber en qué punto está la recuperación. Además está previsto que en el día de mañana se le administren calmantes para disminuir todo dolor.
Así las cosas, Adrián López "Piscu" ocupará una semana más un puesto titular en el eje de la zaga, acompañando a Coloccini, que ha sido convocado por la "albiceleste" para disputar sendos partidos ante Bolivia el sábado 17 y ante Colombia el martes 20 de noviembre.
Así las cosas, la enfermería sigue ocupada por los mismos de la semana pasada, Lopo, Pablo Amo y Valerón, aunque desde ayer tiene un nuevo inquilino: Antonio Tomás, que sufre un esguince de tobillo.
Albert Lopo todavía no se ha recuperado del todo de su lumbociática. En el día de ayer participó junto al resto de sus compañeros en el entrenamiento dirigido por Miguel Ángel Lotina, supliendo a un Manuel Pablo ausente por motivos personales.
A pesar de esta aparente mejoría, las molestias siguen presentes en la espalda de Lopo. Los dolores siguen persistiendo y hoy se le practicarán nuevas pruebas para saber en qué punto está la recuperación. Además está previsto que en el día de mañana se le administren calmantes para disminuir todo dolor.
Así las cosas, Adrián López "Piscu" ocupará una semana más un puesto titular en el eje de la zaga, acompañando a Coloccini, que ha sido convocado por la "albiceleste" para disputar sendos partidos ante Bolivia el sábado 17 y ante Colombia el martes 20 de noviembre.
Así las cosas, la enfermería sigue ocupada por los mismos de la semana pasada, Lopo, Pablo Amo y Valerón, aunque desde ayer tiene un nuevo inquilino: Antonio Tomás, que sufre un esguince de tobillo.
"El gol me descargó de adrenalina y presión"
¿Se considera un goleador o estos tres tantos le han pillado por sorpresa?
No, no soy un rematador, pero lograr tantos así con facilidad me viene muy bien para mi confianza. Hasta ahora mi récord está en seis en un Apertura (medio campeonato) en México y no están mal los tres que llevo hasta ahora con el Deportivo. Creo que voy a lograr muchos más.
¿Ya invitó a algo a Aouate por la asistencia de gol?
No, pero sí es verdad que me dijo que le debía algo. Fue un despeje y por suerte estuve atento para aprovecharlo.
Lo celebró con Lafita. ¿Lo tenía pactado o fue algo que le nació en el momento?
No, ya lo había pensado. Es que antes de este partido me pasaron muchas cosas que indicaban que iba a hacer un gol. Por ejemplo, un día antes estábamos en el entrenamiento y de repente Pablo Amo se para, me mira y me dice 'vas a marcar'. Yo me quedé sorprendido y le dije 'ojalá'. En Murcia estaba en el túnel de vestuarios para salir, pasó Lafita a mi lado y le dije 'si marco, lo voy a festejar contigo'. Cuando marqué se me pasó todo por la cabeza y me fui a por él. Yo creo que Lafita ni se enteró de por qué.
Se les nota con mucha conexión fuera del terreno de juego, ahora sólo falta que puedan coincidir algo más en un campo de fútbol...
Lafita es una persona a la que le tengo aprecio, a pesar de que nos conocemos desde hace muy poco tiempo. Desde que llegué a A Coruña, siempre me tendió la mano y eso no se olvida con facilidad. Tenemos una buena conexión y nos apoyamos mutuamente.
¿Qué ha supuesto ese tanto para usted a nivel personal?
Mucho. Ese gol y el partido que me salió me descargaron de adrenalina y de presión después de dos semanas que no fueron muy buenas para mí. Lo pasé muy mal, pero ahora estoy bastante más tranquilo, porque me saqué muchas cosas de la cabeza. Ahora espero que mi fútbol sea igual o incluso mejor que el que hice en el partido ante el Murcia.
Además de los goles y las victorias, que son el mejor remedio, ¿ha realizado antes del partido algún otro tipo de trabajo para liberarse de la presión que sentía?
Hablé con quien tenía que hablar. Cuando tengo problemas, siempre charlo con mi padre. A pesar de lo joven que soy, en México ya me pasaron muchas cosas y él siempre me ayudaba a afrontarlas y a superar cualquier problema. Él me conoce muy bien y sabe los que me puede hacer sentir mal. La verdad es que otra vez ha sido mi mejor psicólogo.
¿Puede ser que sus consejos le indicasen que fuese otra vez usted mismo y que se olvidase del entorno y de todas sus exigencias mentales?
La verdad es que sí. Para mí un ser querido es el que más te puede ayudar en el aspecto mental y él lo hace conmigo. Cuando estoy agobiado, siempre recurro a él.
Tiene tan sólo 21 años, pero fue la estrella del Atlas, le tildan de salvador del Deportivo y es, junto a Giovani, la referencia del fútbol mexicano. ¿No le cansa?
Tiene razón. Me han pasado muchas cosas en muy poco tiempo y hasta ahora siempre he respondido a los retos por muy importantes que fueran, aunque a veces el nivel de exigencia es bastante alto. Salí de la cantera del Atlas y todo el mundo se fijaba en si la promesa se iba a convertir en realidad. Luego llegó el Mundial y fue otra fase clave. Ahora estoy en el momento de jugar en el fútbol europeo y espero superar esta prueba, como he hecho con las anteriores.
¿No cree que usted es de los que más se exige y eso le puede perjudicar, como le ocurrió en el penalti del Bernabéu y ante el Mallorca?
Claro que sí. A veces mi forma de ser me hace tropezar, eso no lo puedo negar. Es que si toda mi carrera fuese éxito tras éxito, seguro que no aprendería tanto. Los malos momentos me han servido para madurar y convertirme en el futbolista que soy. Estoy en periodo de aprendizaje, todavía soy muy joven.
¿Cómo afecta al equipo tener a Xisco, un delantero en racha con tres tantos en otros tantos partidos?
Nos ayuda muchísimo y nos da confianza en que el juego que realizamos puede ser culminado con un tanto. Xisco está conectado y se nota que está aliado con el gol.
Quizás por el desconocimiento de seguir al Depor desde México, Verdú y Xisco pueden ser dos de los futbolistas que más le han sorprendido de este Deportivo. ¿Es así?
Pues la verdad es que sí. Ya cuando llegué dije de Verdú que es un futbolista con mucha visión de juego y con una gran técnica. Yo creo que Xisco le debe gran parte de su gol, porque el pase que le da al primer toque es magnífico. Verdú es un futbolista muy importante para este equipo.
Las alegrías para su equipo vuelven a llegar lejos de Riazor. ¿Por qué?
Es cierto que estamos más cómodos fuera de casa que en nuestro propio estadio. No sé muy bien cuáles pueden ser las razones, pero a lo mejor es por la presión de la gente en nuestra casa. En Murcia estuvimos muy bien armados desde el principio y no hubo goles por mala suerte o por despistes al principio del partido.
A pesar de que los goles llegaron al final, usted cree que el momento clave para ganar el partido fue el inicio...
Estuvimos muy concentrados y tuvimos tensión desde el primer momento. Queríamos que no nos metiesen goles, porque sabíamos que alguna ocasión íbamos a tener arriba. Así fue y no fallamos.
Esta victoria y las sensaciones que transmite el equipo pueden hacer pensar en objetivos más ambiciosos que la permanencia. ¿Qué piensa?
No lo sé, pero creo que sobre todo hay que ir con mucha más calma. En estos momentos sólo pensamos en el partido ante el Racing en casa. Queremos ganar dos partidos seguidos, sentirnos más cómodos en nuestro estadio y a ver si así de esta manera podemos darle un empujoncito a nuestra situación en la tabla.
¿Cómo le ha sentado este triunfo al equipo?
Sinceramente, nos ha venido de maravilla. Hasta ahora jugábamos muy bien al fútbol, pero necesitábamos algo de tranquilidad y ya empezamos a tenerla con esta victoria. Parece que todo se ve de otra forma. Ahora lo único que queremos es que esta sensación y los buenos resultados se alarguen en el tiempo.
No, no soy un rematador, pero lograr tantos así con facilidad me viene muy bien para mi confianza. Hasta ahora mi récord está en seis en un Apertura (medio campeonato) en México y no están mal los tres que llevo hasta ahora con el Deportivo. Creo que voy a lograr muchos más.
¿Ya invitó a algo a Aouate por la asistencia de gol?
No, pero sí es verdad que me dijo que le debía algo. Fue un despeje y por suerte estuve atento para aprovecharlo.
Lo celebró con Lafita. ¿Lo tenía pactado o fue algo que le nació en el momento?
No, ya lo había pensado. Es que antes de este partido me pasaron muchas cosas que indicaban que iba a hacer un gol. Por ejemplo, un día antes estábamos en el entrenamiento y de repente Pablo Amo se para, me mira y me dice 'vas a marcar'. Yo me quedé sorprendido y le dije 'ojalá'. En Murcia estaba en el túnel de vestuarios para salir, pasó Lafita a mi lado y le dije 'si marco, lo voy a festejar contigo'. Cuando marqué se me pasó todo por la cabeza y me fui a por él. Yo creo que Lafita ni se enteró de por qué.
Se les nota con mucha conexión fuera del terreno de juego, ahora sólo falta que puedan coincidir algo más en un campo de fútbol...
Lafita es una persona a la que le tengo aprecio, a pesar de que nos conocemos desde hace muy poco tiempo. Desde que llegué a A Coruña, siempre me tendió la mano y eso no se olvida con facilidad. Tenemos una buena conexión y nos apoyamos mutuamente.
¿Qué ha supuesto ese tanto para usted a nivel personal?
Mucho. Ese gol y el partido que me salió me descargaron de adrenalina y de presión después de dos semanas que no fueron muy buenas para mí. Lo pasé muy mal, pero ahora estoy bastante más tranquilo, porque me saqué muchas cosas de la cabeza. Ahora espero que mi fútbol sea igual o incluso mejor que el que hice en el partido ante el Murcia.
Además de los goles y las victorias, que son el mejor remedio, ¿ha realizado antes del partido algún otro tipo de trabajo para liberarse de la presión que sentía?
Hablé con quien tenía que hablar. Cuando tengo problemas, siempre charlo con mi padre. A pesar de lo joven que soy, en México ya me pasaron muchas cosas y él siempre me ayudaba a afrontarlas y a superar cualquier problema. Él me conoce muy bien y sabe los que me puede hacer sentir mal. La verdad es que otra vez ha sido mi mejor psicólogo.
¿Puede ser que sus consejos le indicasen que fuese otra vez usted mismo y que se olvidase del entorno y de todas sus exigencias mentales?
La verdad es que sí. Para mí un ser querido es el que más te puede ayudar en el aspecto mental y él lo hace conmigo. Cuando estoy agobiado, siempre recurro a él.
Tiene tan sólo 21 años, pero fue la estrella del Atlas, le tildan de salvador del Deportivo y es, junto a Giovani, la referencia del fútbol mexicano. ¿No le cansa?
Tiene razón. Me han pasado muchas cosas en muy poco tiempo y hasta ahora siempre he respondido a los retos por muy importantes que fueran, aunque a veces el nivel de exigencia es bastante alto. Salí de la cantera del Atlas y todo el mundo se fijaba en si la promesa se iba a convertir en realidad. Luego llegó el Mundial y fue otra fase clave. Ahora estoy en el momento de jugar en el fútbol europeo y espero superar esta prueba, como he hecho con las anteriores.
¿No cree que usted es de los que más se exige y eso le puede perjudicar, como le ocurrió en el penalti del Bernabéu y ante el Mallorca?
Claro que sí. A veces mi forma de ser me hace tropezar, eso no lo puedo negar. Es que si toda mi carrera fuese éxito tras éxito, seguro que no aprendería tanto. Los malos momentos me han servido para madurar y convertirme en el futbolista que soy. Estoy en periodo de aprendizaje, todavía soy muy joven.
¿Cómo afecta al equipo tener a Xisco, un delantero en racha con tres tantos en otros tantos partidos?
Nos ayuda muchísimo y nos da confianza en que el juego que realizamos puede ser culminado con un tanto. Xisco está conectado y se nota que está aliado con el gol.
Quizás por el desconocimiento de seguir al Depor desde México, Verdú y Xisco pueden ser dos de los futbolistas que más le han sorprendido de este Deportivo. ¿Es así?
Pues la verdad es que sí. Ya cuando llegué dije de Verdú que es un futbolista con mucha visión de juego y con una gran técnica. Yo creo que Xisco le debe gran parte de su gol, porque el pase que le da al primer toque es magnífico. Verdú es un futbolista muy importante para este equipo.
Las alegrías para su equipo vuelven a llegar lejos de Riazor. ¿Por qué?
Es cierto que estamos más cómodos fuera de casa que en nuestro propio estadio. No sé muy bien cuáles pueden ser las razones, pero a lo mejor es por la presión de la gente en nuestra casa. En Murcia estuvimos muy bien armados desde el principio y no hubo goles por mala suerte o por despistes al principio del partido.
A pesar de que los goles llegaron al final, usted cree que el momento clave para ganar el partido fue el inicio...
Estuvimos muy concentrados y tuvimos tensión desde el primer momento. Queríamos que no nos metiesen goles, porque sabíamos que alguna ocasión íbamos a tener arriba. Así fue y no fallamos.
Esta victoria y las sensaciones que transmite el equipo pueden hacer pensar en objetivos más ambiciosos que la permanencia. ¿Qué piensa?
No lo sé, pero creo que sobre todo hay que ir con mucha más calma. En estos momentos sólo pensamos en el partido ante el Racing en casa. Queremos ganar dos partidos seguidos, sentirnos más cómodos en nuestro estadio y a ver si así de esta manera podemos darle un empujoncito a nuestra situación en la tabla.
¿Cómo le ha sentado este triunfo al equipo?
Sinceramente, nos ha venido de maravilla. Hasta ahora jugábamos muy bien al fútbol, pero necesitábamos algo de tranquilidad y ya empezamos a tenerla con esta victoria. Parece que todo se ve de otra forma. Ahora lo único que queremos es que esta sensación y los buenos resultados se alarguen en el tiempo.
lunes, 5 de noviembre de 2007
REPASO EN MURCIA
Deportivo ha logrado una trabajada y merecida victoria con un fútbol de toque y unos goles de bella factura logrados en una segunda parte que fue para enmarcar.
El Depor ha logrado una trabajada y merecida victoria con un fútbol de toque y unos goles de bella factura logrados en una segunda parte que fue para enmarcar. Con la inclusión a última hora en el once de Cristian en lugar de Juan Rodríguez por parte del Dépor y la participación de Iñigo y Baiano como novedades en el ataque murciano comenzó el partido.
El inicio transcurrió sin claras ocasiones. Los dos equipos mostraban mucho respeto hacia el rival y con un planteamiento basado en el orden táctico, ninguno quería mostrar sus cartas.
Sin embargo, aunque a cuentagotas, las ocasiones iban a llegar. Sobre todo por parte del Deportivo. Un cabezazo de Guardado que Notario logró desviar cuando el balón se colaba por la escuadra y un disparo lejano de Sergio que se marchó desviado fueron las ocasiones más claras en este primer periodo. El Murcia, únicamente se acercaba a través de faltas botadas por Pablo García que Dudú Aouate lograba atajar sin problemas.
Si bien es cierto que el Dépor trataba en todo momento de controlar y tener la posesión del esférico, la verdad es que los medios coruñeses no lograban profundizar con peligro. Por todo ello, el primer tiempo se iba entre bostezos. Los dos porteros eran simples espectadores en un terreno de juego que, dicho sea de paso parecía estar en muy buenas condiciones.
En el último cuarto de hora antes del descanso el Murcia pareció despertar. Baiano, después de recortar a Coloccini e Iñigo a la media vuelta dispararon sobre la meta deportivista aunque Aouate sin demasiadas complicaciones lograba detener sendos disparos.
Tras estos pequeños sustos llegamos al descanso. Tras él, y con los mismos 22 jugadores sobre el terreno de juego el Murcia trató de demostrar el porqué de su buena situación clasificatoria.
Sin embargo iba a ser el Deportivo el que se adelantara en el marcador. En el minuto 56, una jugada de tiralíneas, con un excelente pase al primer toque de Verdú para Xisco, que el balear no desaprovecha fusilando la porteria local.
Tras el 0-1 el Murcia trató de acosar la meta coruñesa sobre todo por medio nuevamente del brasileño Fernando Baiano, aunque sin mucha fortuna. Primero Piscu, sacando sobre la línea un balón que entraba y después Aouate desbarataron cualquier atisbo de empate.
Y cuando parecía que el Dépor estaba condenado a sufrir, un balón largo de Aouate le cae a los pies del azteca Guardado y éste ante la salida del meta pimentonero cruza el esférico con la pierna derecha. Antes ya habían avisado primero Xisco y después Bodipo, que entró por el delantero balear poco antes del gol del mexicano.
Era el minuto 73 de partido y el conjunto herculino tenía los tres puntos en el bolsillo. Miguel Ángel Lotina dio entonces entrada a Juan Rodríguez y a Lafita con el objetivo de tener algo más de tranquilidad y solidez defensiva. Algo que consiguió.
Destacar por último como hecho destacado la solidez defensiva mostrada por el conjunto coruñes, con especial mención para el canterazo Piscu y la gran labor de Verdú y sobre todo de De Guzmán en el centro del campo, donde se hicieron, sobre todo en la segunda parte los dueños del balón.
El Depor ha logrado una trabajada y merecida victoria con un fútbol de toque y unos goles de bella factura logrados en una segunda parte que fue para enmarcar. Con la inclusión a última hora en el once de Cristian en lugar de Juan Rodríguez por parte del Dépor y la participación de Iñigo y Baiano como novedades en el ataque murciano comenzó el partido.
El inicio transcurrió sin claras ocasiones. Los dos equipos mostraban mucho respeto hacia el rival y con un planteamiento basado en el orden táctico, ninguno quería mostrar sus cartas.
Sin embargo, aunque a cuentagotas, las ocasiones iban a llegar. Sobre todo por parte del Deportivo. Un cabezazo de Guardado que Notario logró desviar cuando el balón se colaba por la escuadra y un disparo lejano de Sergio que se marchó desviado fueron las ocasiones más claras en este primer periodo. El Murcia, únicamente se acercaba a través de faltas botadas por Pablo García que Dudú Aouate lograba atajar sin problemas.
Si bien es cierto que el Dépor trataba en todo momento de controlar y tener la posesión del esférico, la verdad es que los medios coruñeses no lograban profundizar con peligro. Por todo ello, el primer tiempo se iba entre bostezos. Los dos porteros eran simples espectadores en un terreno de juego que, dicho sea de paso parecía estar en muy buenas condiciones.
En el último cuarto de hora antes del descanso el Murcia pareció despertar. Baiano, después de recortar a Coloccini e Iñigo a la media vuelta dispararon sobre la meta deportivista aunque Aouate sin demasiadas complicaciones lograba detener sendos disparos.
Tras estos pequeños sustos llegamos al descanso. Tras él, y con los mismos 22 jugadores sobre el terreno de juego el Murcia trató de demostrar el porqué de su buena situación clasificatoria.
Sin embargo iba a ser el Deportivo el que se adelantara en el marcador. En el minuto 56, una jugada de tiralíneas, con un excelente pase al primer toque de Verdú para Xisco, que el balear no desaprovecha fusilando la porteria local.
Tras el 0-1 el Murcia trató de acosar la meta coruñesa sobre todo por medio nuevamente del brasileño Fernando Baiano, aunque sin mucha fortuna. Primero Piscu, sacando sobre la línea un balón que entraba y después Aouate desbarataron cualquier atisbo de empate.
Y cuando parecía que el Dépor estaba condenado a sufrir, un balón largo de Aouate le cae a los pies del azteca Guardado y éste ante la salida del meta pimentonero cruza el esférico con la pierna derecha. Antes ya habían avisado primero Xisco y después Bodipo, que entró por el delantero balear poco antes del gol del mexicano.
Era el minuto 73 de partido y el conjunto herculino tenía los tres puntos en el bolsillo. Miguel Ángel Lotina dio entonces entrada a Juan Rodríguez y a Lafita con el objetivo de tener algo más de tranquilidad y solidez defensiva. Algo que consiguió.
Destacar por último como hecho destacado la solidez defensiva mostrada por el conjunto coruñes, con especial mención para el canterazo Piscu y la gran labor de Verdú y sobre todo de De Guzmán en el centro del campo, donde se hicieron, sobre todo en la segunda parte los dueños del balón.
EL DEPOR PERDONA AL MALLORCA
El Deportivo no aprovecha su superioridad durante 50 minutos tras la expulsión de Moyá y sigue su mala racha en Riazor.
El Deportivo de La Coruña volvió a pagar ante el Mallorca, que se quedó con diez a seis minutos para el descanso, su escasa capacidad para resolver las ocasiones y perdonó (1-1) una oportunidad para revertir el camino ante su afición, que sólo ha visto una victoria esta temporada.
Los gallegos asumieron la iniciativa durante todo el partido, tuvieron que contrarrestar el acierto de Güiza en una contraataque e igualaron el choque desde los once metros gracias al mexicano Andrés Guardado, pero en la segunda mitad les faltó claridad en ataque.
Fue una cita a la que ambos conjuntos llegaron en momentos opuestos, con los locales muy necesitados de puntos para alejarse de los puestos de descenso, de los que los baleares no quieren saber nada esta temporada.
La urgencia de sumar revolucionó a los deportivistas en el arranque del partido, en el que el mexicano Andrés Guardado dispuso de la oportunidad de adelantar a su equipo a los cuatro minutos de juego tras un robo de Rodolfo Bodipo, la principal novedad, junto a Cristian Hidalgo, en la alineación de Miguel Angel Lotina.
El internacional de Guadalajara se plantó solo ante Moyá, que desvió el balón a la línea de fondo para salvar la primera advertencia de los blanquiazules, entregados al ataque pero incautos en defensa.
Como el Valencia y el Real Madrid en las dos jornadas anteriores, el Mallorca aprovechó la voluntad ofensiva de los locales para hacerles daño con un contragolpe fulminante antes del primer cuarto de hora.
Los baleares tuvieron la contundencia que les faltó a los deportivistas en los últimos metros, y Güiza, en racha, inauguró el marcador tras apuntillar sobre la línea de gol un disparo de Varela desviado por Aouate y rechazado por el larguero.
Los gallegos intentaron reaccionar, se volcaron todavía más al ataque para restablecer la igualada, pero Verdú, Filipe, De Guzmán, Coloccini y Bodipo no tuvieron ante la meta de Moyá el mismo éxito de los mallorquines ante la de Aouate.
La suerte cambió para los blanquiazules a seis minutos para el descanso, cuando Bodipo puso el turbo y fue derribado en el área por el cancerbero del Mallorca, a quien el árbitro, Ramírez Domínguez, mostró tarjeta roja directa.
El mexicano Guardado, después de su mala actuación ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, asumió la responsabilidad y engañó al argentino German Lux para igualar el marcador y dejar mucha vida a su equipo en la segunda parte.
Con superioridad de efectivos en el terreno de juego, el dominio del Deportivo fue todavía mayor ante un Mallorca replegado en campo propio a la espera de sorprender a los gallegos con un nuevo contraataque.
Los blanquiazules se lanzaron a por el partido, Lotina dio aire fresco al ataque con la entrada del uruguayo Sebastián Taborda y de Iván Sánchez "Riki", pero los mallorquines resistieron el incordio de Bodipo, Guardado y compañía.
Sin perder los nervios ante el agobio del Deportivo, el Mallorca inquietó a ráfagas y reclamó penalti por un contacto de Coloccini y Güiza que el colegiado del encuentro no castigó, para alivio de los coruñeses.
Los blanquiazules insistieron hasta el final, pero pagaron su ineficacia, no supieron resolver sus ataques y dejaron escapar una gran oportunidad para conseguir la segunda victoria de la temporada en Riazor.
El Deportivo de La Coruña volvió a pagar ante el Mallorca, que se quedó con diez a seis minutos para el descanso, su escasa capacidad para resolver las ocasiones y perdonó (1-1) una oportunidad para revertir el camino ante su afición, que sólo ha visto una victoria esta temporada.
Los gallegos asumieron la iniciativa durante todo el partido, tuvieron que contrarrestar el acierto de Güiza en una contraataque e igualaron el choque desde los once metros gracias al mexicano Andrés Guardado, pero en la segunda mitad les faltó claridad en ataque.
Fue una cita a la que ambos conjuntos llegaron en momentos opuestos, con los locales muy necesitados de puntos para alejarse de los puestos de descenso, de los que los baleares no quieren saber nada esta temporada.
La urgencia de sumar revolucionó a los deportivistas en el arranque del partido, en el que el mexicano Andrés Guardado dispuso de la oportunidad de adelantar a su equipo a los cuatro minutos de juego tras un robo de Rodolfo Bodipo, la principal novedad, junto a Cristian Hidalgo, en la alineación de Miguel Angel Lotina.
El internacional de Guadalajara se plantó solo ante Moyá, que desvió el balón a la línea de fondo para salvar la primera advertencia de los blanquiazules, entregados al ataque pero incautos en defensa.
Como el Valencia y el Real Madrid en las dos jornadas anteriores, el Mallorca aprovechó la voluntad ofensiva de los locales para hacerles daño con un contragolpe fulminante antes del primer cuarto de hora.
Los baleares tuvieron la contundencia que les faltó a los deportivistas en los últimos metros, y Güiza, en racha, inauguró el marcador tras apuntillar sobre la línea de gol un disparo de Varela desviado por Aouate y rechazado por el larguero.
Los gallegos intentaron reaccionar, se volcaron todavía más al ataque para restablecer la igualada, pero Verdú, Filipe, De Guzmán, Coloccini y Bodipo no tuvieron ante la meta de Moyá el mismo éxito de los mallorquines ante la de Aouate.
La suerte cambió para los blanquiazules a seis minutos para el descanso, cuando Bodipo puso el turbo y fue derribado en el área por el cancerbero del Mallorca, a quien el árbitro, Ramírez Domínguez, mostró tarjeta roja directa.
El mexicano Guardado, después de su mala actuación ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, asumió la responsabilidad y engañó al argentino German Lux para igualar el marcador y dejar mucha vida a su equipo en la segunda parte.
Con superioridad de efectivos en el terreno de juego, el dominio del Deportivo fue todavía mayor ante un Mallorca replegado en campo propio a la espera de sorprender a los gallegos con un nuevo contraataque.
Los blanquiazules se lanzaron a por el partido, Lotina dio aire fresco al ataque con la entrada del uruguayo Sebastián Taborda y de Iván Sánchez "Riki", pero los mallorquines resistieron el incordio de Bodipo, Guardado y compañía.
Sin perder los nervios ante el agobio del Deportivo, el Mallorca inquietó a ráfagas y reclamó penalti por un contacto de Coloccini y Güiza que el colegiado del encuentro no castigó, para alivio de los coruñeses.
Los blanquiazules insistieron hasta el final, pero pagaron su ineficacia, no supieron resolver sus ataques y dejaron escapar una gran oportunidad para conseguir la segunda victoria de la temporada en Riazor.
DERROTA EN EL BERNABÉU
El Deportivo pierde de nuevo ante un Real Madrid que supo aprovechar sus oportunidades.
Pese a encajar un tanto en el primer minuto de partido, los de Schuster no bajaron la guardia y empataron poco después. Ya con el marcador igualado, el Dépor dispuso de buenas ocasiones de gol que no supo materializar. Los coruñeses fueron derrotados, al igual que ocurrió la pasada jornada, sin jugar mal, pero evidenciando la diferencia de calidad con equipos de la talla del Madrid.
El Deportivo llegaba al Santiago Bernabéu con la necesidad de recuperar los puntos perdidos en casa esta temporada. Por su parte, el conjunto blanco se enfrentaba a los gallegos con la moral alta tras haber vencido cómodamente su partido de Champions League ante el Olympiacos el pasado miércoles.
Pese a perder con el Valencia la última jornada, Miguel Ángel Lotina apostaba por repetir alineación. El técnico blanquiazul confirmaba así lo anunciado durante la semana, el Dépor saldría a jugarle al Madrid. El conjunto dirigido por Bern Schuster saltaba al campo con la novedad de Saviola en el once inicial a cambio de un Raúl que veía el partido desde el banquillo.
El juego comenzó de cara para el Dépor, encontrando el gol en el minuto uno. Xisco mandaba el balón al fondo de la portería protegida por Casillas en la primera llegada al área blanca, tras un saque de Aouate que Verdú acomodaba para el joven jugador blanquiazul. Sin embargo, cinco minutos después Guardado cometía un penalti sobre Van Nistelrooy, que no fallaba y colocaba el empate en el marcador.
Durante toda la primera parte el encuentro se mantuvo igualado con oportunidades para ambos. Con un notable Verdú, que lo intentó por todos los medios posibles, y un recuperado Guardado, incansable por la banda izquieda, el Deportivo llegaba con peligro al área defendida por Casillas. Juan Rodríguez se consolidaba en la banda derecha con bastantes llegadas al área rival y buenos centros.
El Dépor convencido de poder ganar, intentó una y otra vez llegar al área rival, sorprendiendo con velocidad al Madrid en alguna ocasión. Por su parte, todas Las opciones de los blancos pasaban por Guti, quien coordinaba el juego y repartía el balón.
En el descanso Schuster apostaba por sacar a Higuaín, tapado en la primera mitad, e introducir al holandés Sneijder, para intentar aprovechar su velocidad en la punta de ataque. Tras la pausa, los de Schuster salieron muy concentrados apoderándose del balón y llegando con peligro a la portería defendida por Aouate.
Viendo como el Madrid dominaba el partido en el inicio de la segunda mitad, Miguel Ángel Lotina decidía dar entrada a Riki, buscando su instinto goleador, y mandar al banquillo a Xisco, al que se le empezaba a notar el cansancio. Además, minutos más tarde, el técnico deportivista sacaba a Juan Rodríguez y metía a Rodolfo Bodipo, en una clara apuesta por conseguir el gol de la victoria para el conjunto herculino.
Por su parte, el Madrid cambiaba a Saviola por Raúl. El capitán madridista conseguía el gol que remataba al Dépor en el minuto setenta y ocho. Tan solo un minuto después, Sergio era expulsado por doble amarilla dejando al Deportivo con diez y con un gol de desventaja. El partido estaba acabado por la parte blanquiazul, sin embargo los merengues no perdieron la oportunidad de meter el tercero. Robinho marcaba tras una gran acción individual en el ochenta y nueve.
Tras el encuentro de hoy, el Deportivo, con ocho puntos en las nueve jornadas disputadas, se sitúa en la parte baja de la tabla a la espera de una victoria en casa este miércoles ante el Mallorca.
Pese a encajar un tanto en el primer minuto de partido, los de Schuster no bajaron la guardia y empataron poco después. Ya con el marcador igualado, el Dépor dispuso de buenas ocasiones de gol que no supo materializar. Los coruñeses fueron derrotados, al igual que ocurrió la pasada jornada, sin jugar mal, pero evidenciando la diferencia de calidad con equipos de la talla del Madrid.
El Deportivo llegaba al Santiago Bernabéu con la necesidad de recuperar los puntos perdidos en casa esta temporada. Por su parte, el conjunto blanco se enfrentaba a los gallegos con la moral alta tras haber vencido cómodamente su partido de Champions League ante el Olympiacos el pasado miércoles.
Pese a perder con el Valencia la última jornada, Miguel Ángel Lotina apostaba por repetir alineación. El técnico blanquiazul confirmaba así lo anunciado durante la semana, el Dépor saldría a jugarle al Madrid. El conjunto dirigido por Bern Schuster saltaba al campo con la novedad de Saviola en el once inicial a cambio de un Raúl que veía el partido desde el banquillo.
El juego comenzó de cara para el Dépor, encontrando el gol en el minuto uno. Xisco mandaba el balón al fondo de la portería protegida por Casillas en la primera llegada al área blanca, tras un saque de Aouate que Verdú acomodaba para el joven jugador blanquiazul. Sin embargo, cinco minutos después Guardado cometía un penalti sobre Van Nistelrooy, que no fallaba y colocaba el empate en el marcador.
Durante toda la primera parte el encuentro se mantuvo igualado con oportunidades para ambos. Con un notable Verdú, que lo intentó por todos los medios posibles, y un recuperado Guardado, incansable por la banda izquieda, el Deportivo llegaba con peligro al área defendida por Casillas. Juan Rodríguez se consolidaba en la banda derecha con bastantes llegadas al área rival y buenos centros.
El Dépor convencido de poder ganar, intentó una y otra vez llegar al área rival, sorprendiendo con velocidad al Madrid en alguna ocasión. Por su parte, todas Las opciones de los blancos pasaban por Guti, quien coordinaba el juego y repartía el balón.
En el descanso Schuster apostaba por sacar a Higuaín, tapado en la primera mitad, e introducir al holandés Sneijder, para intentar aprovechar su velocidad en la punta de ataque. Tras la pausa, los de Schuster salieron muy concentrados apoderándose del balón y llegando con peligro a la portería defendida por Aouate.
Viendo como el Madrid dominaba el partido en el inicio de la segunda mitad, Miguel Ángel Lotina decidía dar entrada a Riki, buscando su instinto goleador, y mandar al banquillo a Xisco, al que se le empezaba a notar el cansancio. Además, minutos más tarde, el técnico deportivista sacaba a Juan Rodríguez y metía a Rodolfo Bodipo, en una clara apuesta por conseguir el gol de la victoria para el conjunto herculino.
Por su parte, el Madrid cambiaba a Saviola por Raúl. El capitán madridista conseguía el gol que remataba al Dépor en el minuto setenta y ocho. Tan solo un minuto después, Sergio era expulsado por doble amarilla dejando al Deportivo con diez y con un gol de desventaja. El partido estaba acabado por la parte blanquiazul, sin embargo los merengues no perdieron la oportunidad de meter el tercero. Robinho marcaba tras una gran acción individual en el ochenta y nueve.
Tras el encuentro de hoy, el Deportivo, con ocho puntos en las nueve jornadas disputadas, se sitúa en la parte baja de la tabla a la espera de una victoria en casa este miércoles ante el Mallorca.
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